Octubre. El mes en donde los limeños (los pocos que quedamos) sienten
orgullo por su ciudad, más que en las celebraciones de enero por el aniversario
de fundación. Sabemos que tenemos 31 días para ir a las Nazarenas, aprovechar en
comer turrón o lo que esté disponible en Carbone, acompañar al Señor de los
Milagros en algún recorrido, conmemorar la creación de la Marina de Guerra del
Perú y recordar la gesta del Almirante Grau.
Es que los aires primaverales de octubre y noviembre, intensifican sus
niveles de actividad. Desde hace décadas, es un mes en el que por más ermitaño
que quieras ser, abundan los eventos sociales. Matrimonios, bautizos, primeras
comuniones, conciertos, definiciones del torneo de fútbol, y por su puesto
corridas de toros. Y es que ya es el segundo año en donde los lumbreras de la
empresa compactan en un fin de semana 2 eventos taurinos, sabiendo que lo
tradicional siempre ha sido ir exclusivamente los domingos para Acho.
En un afán mercantilista, prácticamente te obligan a asistir, y es que si
fuera por mí solo voy a sentarme al tendido, tomo nota y me retiro (ya no
encuentro gracia en ninguna plaza del mundo el taurinear desde hace más
de una década), bueno fuera, pero debido a los trancones tengo que salir
tempranísimo de casa para primero encontrar parqueadero y segundo asiento para
almorzar porque si como en casa corro el riesgo de llegar tarde porque todo
colapsa. Ni que decir al finalizar la tarde; cuellos de botella en los patios
de la plaza (ojo Defensa Civil) y más trancones por las calles del Rímac debido
a procesiones y cierres de otras calles en el centro por las salidas del Cristo
Moreno. Y luego a repetir el mismo ritual el siguiente día, ¡qué cansino! Más
aun con el pobre espectáculo montado en el ruedo. Pero de esto ya escribiremos
en otra entrega.
El domingo es considerado el día del Señor, mientras el sábado es
originalmente el día de reposo, pero para los adoradores del lucro que
gestionan la plaza, uno debe dedicarle tres fines de semana por completo, con
alma corazón y vida a la feriecita que montan. Ellos bienaventurados y en su
dicha; ahorran muchos costos compactando las fechas, y enfocan la asistencia
hacia el turista extranjero o al provinciano, resultado plaza casi llena. La
consecuencia es que la reventa de entradas es descarada por grupos de Facebook
y WhatsApp, salía cómodo comprar el abono a pesar de que no puedas asistir a
todas las fechas ya que el ciudadano promedio sí tiene vida.
¿Hay éxito en llenar cada tarde los tendidos? Sin duda alguna, en especial
desde lo que se busca proyectar a la sociedad, una imagen próspera de la Fiesta
de los Toros. Sin embargo si tomamos en cuenta ciertos factores como; la
rebosante salud taurina del Perú, el arrastre que genera en cualquier plaza
Andrés Roca Rey y el fuerte consumo que existe en el país para el sector del
entretenimiento, entonces mucho mérito tampoco ha hecho el empresario de turno
(Si es que mérito se considera conseguir bases con cánones a bajo costo sabe
dios como). Esa falta de escrupulosidad conlleva a que les importe poco la
formación de nuevos aficionados en Lima. Venimos repitiendo que por más lleno
de banderas que experimentemos cada tarde, Acho seguirá vacía por falta de
aficionados. El taurino/público asistente es de suma relevancia, pero
imprescindible es el Aficionado. Estos se convierten en la argamasa, los
cimientos, pilares y columnas para sostener esa gran pared que se arma con el
público ignaro y profano.
Hace un año, el empresario de Las Ventas, declaró ante la Asociación Toro
de Madrid que él buscaba a toda costa que se abone la mayoría de gente posible
para la feria de San Isidro. Los aficionados le reclamaban que como la feria no
está diseñada para ellos (las ganaderías en su mayoría no son de su agrado
sumado a innumerables tardes con figuras actuales que no gustan en el abonado
de Madrid) muchos no se abonaban, solo querían ir a ciertos festejos de interés
y se les complicaba porque para conseguir el boleto suelto había que hacerlo a
través de otro abonado, sino sale carísimo. Rafael García Garrido, cabeza de la
empresa, al escuchar todos estos cuestionamientos pierde los papeles y de una
manera déspota deja a entender que a él le interesa que sean los “chinos”
quienes terminen de llenar los tendidos cada tarde. Vaya tipejo. ¿Se puede
encontrar un símil con lo que buscan en Acho? Yo creo que sí. Solo recordemos
como se hicieron de la vista gorda el año pasado en Lima con el inesperado
fallecimiento del Héctor López Martínez, gran aficionado e historiador taurino.
Ni tomaron nota de esto en la pizarra de la plaza como se hace para anunciar los
minutos de silencio. Este año en Madrid la empresa organizó una corrida In
Memoriam por Ignacio Sánchez Mejías, pero más se vendió como encerrona o gesta.
Se debió confeccionar un cartel adecuado para recordar al homenajeado, pero
estos badulaques solo montan el título del evento para venderlo con fines de
mercadotecnia, de fondo poco o nada.
Hay un adagio que no miente; El toreo es una Famiglia, el espada el padre,
los hijos la cuadrilla, el apoderado la madre, el empresario la suegra, el mozo
de espadas el tío, y que nadie lo dude porque el aficionado es el PRIMO. En
resumen los aficionados somos la última rueda del coche en este tinglado que
componen los estamentos taurinos. Es evidente un comportamiento reptiliano de
estos señores, lejano de los valores que supuestamente debería difundir la
Fiesta. Se han malacostumbrado a la repartija, y tristemente nuestra plaza no
es ajena en mantener a estos señores felice$ para que luego no le cierren el
caño a Acho.
Basta con analizar la composición de los carteles. Tenemos un primer grupo
de toreros como El Fandi, Colombo, Adrián, Morenito, Román, de Miranda y Galdós
que se mueven de manera independiente o con apoderados emergentes. Por el otro
lado vean como está la cosa; Roca con la casa Lozano, Talavante con el
sentenciado y recientemente allanado Simón Casas, el oscurantista Toño Matilla
desde Salamanca llevándose la mayor parte del pastel con Manzanares-Talavante y
sabe dios si también Ismael Martín entra de yapa en el combo. Finalmente Tomás
Rufo llega bajo el mando de Vicente Zabala, personaje que aparte de ser
empresario de plazas ¡Oh Sorpresa! es gerente de Las Ventas y Valencia, ósea
lleva las riendas del principal negocio del produgtog francés Simón Casas. Pero
ahí no queda la cosa, su hermano es el periodista Vicente Zabala, personaje que
no tiene escrúpulos para escribir, siempre al servicio de los Lozano, solo
recordemos como durante el 2025 se dedicó a repartir leña en sus artículos
hacia Roca Rey hasta que este cayó en manos de LuisMa Lozano y se acabaron los
ataques mediáticos. Piensa mal y acertarás, aquí corren muchos intereses y
entre ellos protegen su negocio, a costas de la ilusión del aficionado.
¿Podremos tener alguna vez una temporada de toros durante mínimo 8 fines de
semana, alternando en algunos solo corrida los domingos? Mientras los
personajes en mención mantengan las influencias demostradas en Acho los últimos
dos años muy complicado. Ni confiar en el empresario local ya que carece de
habilidades para “torearlos”. Es que la influencia de estos puede llegar hasta
la selección de hierros ganaderos. Fíjense de donde son Montalvo, El Capea,
Puerto de San Lorenzo, todo Salamanca. Y hace unos meses llegaron para otras
ferias del mismo campo charro El Pilar y Castillejo de Huebra. Lo del Puerto de
San Lorenzo no sirve hace años, se presta para baile de corrales y por
coincidencias siempre termina con Manzanares quién se los saca rápido para
cobrar. Nada se mueve en el mundo taurino de Salamanca sin que Matilla se
entere. O estos toros andan de oferta, o son imposiciones como probablemente
Roca lo haga con sus Cuvillos y Torrealtas.
La cabaña brava en la península es extensa, nunca tendremos una temporada
con festejos consolidados si nos limitamos a las miserias taurinas que terminan
llenando los bolsillos de los implicados. No conviene tampoco a estos señorones
que los limeños gocen de una feria extensa; perderían el control ya que no
podrían imponer toros ni toreros. Pero nuestra labor como aficionados es
presionar para que eso ocurra, desenmascarar a estos trúhanes y plantarles
cara, nada de feriecitas comprimidas, es momento de generar afición. Acho tiene
todos elementos para tener realmente una temporada de lujo, no nos conformemos
con migajas ni maltratos. ¿Chinos? China su madre.
EnriqueCN
