Tomatillo, cuarto de la tarde con las ancas del caballo por los aires.
Recuerdo en mis épocas de neófito y profano que los toreros banderilleros
eran de lo más simple de digerir para un ignaro. Verlos correr delante de los
toros, sorteando las embestidas a cuerpo limpio y clavando los palos de
distintas maneras se convertía en un espectáculo vistoso y emanaba alegría al
ser un tercio amenizado por la música. Lamentablemente cuando uno decide tomar
el paso hacia el lado oscuro te das cuenta de que existe un trasfondo de mayor
profundidad en estos señores y es un tercio de clave para el desarrollo de la
lidia.
Vas repasando la historia, leyendo o escuchando a los más sabios, y
compruebas a través de los videos que hace 50 o 40 años se gozó de una edad
dorada para los toreros banderilleros, empiezas a comprender que no es el
simple hecho de adornar con aretes grandes el lomo de los toros. El arquetipo
de estos toreros es el de un matador con poder, completo en todos los tercios,
con un conocimiento superlativo de la lidia y del comportamiento y reacciones
del toro dentro de la variedad de encastes. Paquirri, Esplá, Víctor Méndes, y si
retrocedemos más nos encontramos con quizás uno de los toreros más poderosos;
Miguel Mateo Miguelín, y yendo aún más allá el rey de los toreros, conocedor de
todas las suertes y quién le podía a todos los toros; José Gómez Ortega.
Las últimas décadas se perdió este concepto, y el acto de poner banderillas
para un matador pasó a ser un histrionismo circense, relativizando el proceso
de lidia por el que pasa el burel ya que se convierte en un elemento de
funcionalidad para arrancar jaleos en los nuevos públicos a través de
acrobacias. El toro también ha cambiado. Conversando alguna vez con Víctor
Méndes, nos comentaba que en sus tiempos los toros no se arrancaban tan
fácilmente, había que irlos a buscar, hoy con la nobleza boba del toro de
carril la respuesta al estímulo es casi inmediata, aprovechando así la inercia
de la embestida.
La importancia de este tercio para la lidia radica en que luego de las
fases anteriores, al animal debe adueñarse del ruedo, recupere esa movilidad,
se compruebe el ahormamiento de la embestida y por cual pitón hay más
dificultad o de qué lado aprieta menos. El toro debería llegar a su último
estadio que es el de aplomarse. En resumen, los toros se ven en banderillas, he
ahí la relevancia de este tercio y así se pueda tener criterio sobre que estructura
de faena tomar en cuenta para el tercio final.
Pero que podemos hacer si quién presuntamente organizó este remedo de
corrida difícilmente comprende todo lo anterior. Él disfruta con
“banderilleros” que son más de corte bufo como el Pantera, y justifica el
montaje de esta tarde al supuesto gusto del aficionado de la provincia, quién
él considera solo aprecian la pantomima que transcurre en el ruedo, cuando
muchos de los asistentes no limeños a la Feria del Señor de los Milagros están
más documentados que él.
Tarde de clima templado, parcialmente nublado y poco viento. Gracias a Dios
no encontramos trancones por la ciudad ya que era día de procesión del Cristo
Moreno. En la pizarra se anuncian seis de Montalvo con su respectivo sobrero y
otro más de El Pilar. Ya esta ganadería no traía buenos recuerdos de la feria
pasada, y tampoco han destacado en su temporada 2026, al menos esta vez no
salió algún toro con remarcaje del hierro. Casi tres cuartos de plaza en los
tendidos, había comodidad para sentarse y tomar nota. Aplausos después del
paseíllo, ¿Qué hizo esta terna para merecerlo? ¿El Fandi es torero de Lima? ¿El Sr. Ruiz no se burló de la plaza el año pasado? Sin duda el hombre masa en acción.
El Fandi anunciado para matar el primero, lo cual significa que fue derogado con éxito el artículo que reglamentaba la confirmación de alternativa.
Caprichos del mexicano que estuvo a la cabeza de las ferias pasadas.
1) MOLINERO N°24
Repetidor por ambos pitones, noble y de dócil embestida en el capote.
Fandila se llevándolo a los medios con deslucidas verónicas.
Chicuelinas al paso para ponerlo en suerte ante el caballo. Se encela con
el peto pero no hay pelea. Hay quites desabridos en los medios.

El matador debería ubicarse junto a la cuadrilla, no a la derecha del picador.
Arranca la comparsa, pero directo de las talanqueras, los 3 decidieron
compartir el tercio. Se tapan los peones de brega y de manera simétrica los
tres matadores forman un triángulo equilátero para mantener al toro parado. El
Fandi es prendido luego que pasar al violín, se ve mermado físicamente, o
cansado por el viaje, había hecho el paseíllo el día anterior en Jaén, vaya
seriedad de su parte.

Se inicia del destoreo, mal colocado y pico descarado.
Inicia la faena de muleta por abajo en tablas. Empieza el destoreo
esperado; echando al Montalvo para afuera, no hay mando, bueno nunca lo tuvo en
su carrera. Se viene a menos Molinero, aflora la selección en base a la
detestable toreabilidad.

¿Cuántos coches entran entre el toro y el torero?
Pero el Fandi hace méritos para que ya no solo nunca más regrese, sino para
tampoco volver a verlo ni por retransmisión; repone terrenos y porfia en
exceso.
Estocada entera, se va el primero de la Feria sin pena ni gloria.

Le tapa sin asco toda la cara.
2) FANTOCHE N°58
Que nombre tan sugerente, nos recuerda a un conocido badulaque de la plaza.
Escurrido de carnes y rabicorto, abanto de salida. Va hacia el capote con esa
nobleza desrazada común de las ganaderías al servicio de los toreros con su
toro funcional.
Galleos del Sr. Ruiz para dejarlo en suerte, pero no lo ubica detrás de la
segunda raya. Apagado Fantoche en el peto.
Escarba en exceso mientras la terna va preparando otra ronda de garapullos.
Todas las banderillas colocadas a toro pasado, esta tarde Lima es una Villa de
Melones.

Apoyándose en el pico sin abrir el compás. 
Aliviándose con sana distancia, contorsionado, escondiendo la pierna de salida.
Con la pañosa acusa debilidad en los remos. El Sr. Ruiz busca dosificar los
tiempos para que el cortejano tome aire. Tandas descargando la suerte al
esconder la pierna de salida y abusando del pico. Fantoche se va quedando sin
gasolina.
El público pide al funámbulo que abrevie, es que la trapacería aburre.
Entra a matar tapándole la cara, estocada
caída si no nos falla la vista.
3) PELEADOR N°61
Otro escurrido de carnes, falto de morrillo, riñones metidos y nada de
tercer músculo posterior en los cuartos traseros. Ósea un animal para plaza de
segunda o tercera en España.
Verónicas desangeladas de Ismael Martín. No entendemos para qué las
chicuelinas si no es un animal tobillero o que busque apretarte.
Tercer picador que no cita con la vara, la deja adelantada como si
estuviera en un tercio español, ya desaparecieron hace 300 años señores. Un
trámite la suerte donde evalúas la bravura.
Tercer acto de compartir banderillas, nuevamente para el olvido con el
Montalvo refugiándose en toriles, dejadez de la lidia por la terna.
Ismael Martín continua en con el libreto de todos; pico y echando el animal
hacia afuera. Se despaturra y para complementar la vulgaridad pega trallazos,
que traen enganchones y finalmente es desarmado.
Se tira de frente a matar en actitud temeraria y es prendido, felizmente no
hay consecuencias. El señor juez hace caso a la petición de menos de un tercio
de plaza. Seguro pesó la opinión de su amigo asesor que se identifica con la
chabacanería ofrecida por el matador.
La actitud temeraria no es un ejemplo de virtud, en todo caso para eso
existen otros premios como los saludos en el tercio o la vuelta al ruedo.
4) TOMATILLO N°27
Demuestra cierta fijeza en el capote, aunque Fandi no consigue embarcarlo
con las verónicas que solo son jaleadas.
Nuevamente mal colocado para la suerte de varas, cruzando la primera raya y
va al caballo que se adelanta para colocarse paralelo a tablas con el toro,
puyazo en la yema y el animal lo estampa en las maderas, donde al levantar los
cuartos traseros del jaco hace que el picador Cristian Quiroz caiga de
espaldas.
Bendito caos generado durante la primera entrada.
Milagrosamente Tomatillo es colocado para una segunda entrada, ahora sí se
arranca de largo, mete la cara abajo en el peto pero el picador falla con la
puya, el caballo es girado anti horariamente por lo que el Montalvo al emplearse
empuja hasta los medios al picador y su jaco, quién ya había hundido las
cuerdas nuevamente en la yema. Grata sorpresa a pesar de que no hubo pelea.
Arrancándose en la segunda entrada. La vara debe caer, no señalizarla de manera defensiva. Toro va abajo del peto, quiere empujar. Falla en clavar la puya por no ejecutar la suerte como la realizan los mejores picadores.
Empujando hacia los medios, enhorabuena porque los caballos no sean Panzers como los Equigarce de Las Ventas.
Fandila ya se vuelve cansino insistiendo con el par al violín.
Tomatillo tenía 2 gotitas de casta por lo visto anteriormente y el Fandi
empieza a engañar con la muleta. Fuerza derrotes en el animal, busca aliviarse
y se nota que ya las piernas no le responden al evidenciar la falta de
fortaleza en ellas.
Toro por encima del torero y eso nos pone feliz a algunos. Estocada entera.
Pocos aplausos en el arrastre de Tomatillo.
5) LUCHADOR N°50
Sigue el desfile de cortejanos. Este con los riñones hundidos como liebre y
bajo desarrollo de cuartos traseros, bizco de pitones. Sale suelto.
Esta vez el señor Ruiz sí lo coloca en suerte como debe de ser para la prueba máxima de bravura. Se arranca el toro y es bien señalizado por Rogelio Silva, puyazo en el sitio, Luchador mete la cara abajo.
Quiere impresionar el torero haciendo quites en los medios, zapopinas.
Coloca todos los pares de banderillas a toro pasado, aplauden unas amapolas
en la barrera del tendido 15 los ademanes manieristas del Sr.Ruiz.
Inicio pueblerino de rodillas. Confirma sus limitaciones en la muleta; tirando
líneas en los medios para empalmar los muletazos, destoreo a raudales.
Justamente por el abuso de trapazos es que Luchador da un primer aviso de
rajarse huyendo a tablas. El Sr.Ruiz cree que es una carreta andante y continúa
violentando embestidas, pero el Montalvo ya no tiene recorrido. Finalmente
prueba por el pitón izquierdo, Luchador se va quedando a mitad del embroque,
hasta que no da más y se raja.
Mata con media estocada y telonazo en la cara. Toca descabellar varias
veces en toriles donde huyó a morir el manso. Luego de caer, es inverosímil la
reacción del público al aplaudir un toro que se rajó, deben ser los efectos del
alcohol que ya causan estragos a estas alturas de la tarde.
6) MUCHACHO N°48
El Montalvo con más cara de toda la tarde, aunque le falta remate, en Madrid pasaría como una cabrita más.
Pésimamente picado, puyazo trasero y caído. El primer par de banderillas también
trasero y a toros pasado. El segundo mejor ni comentar, madre mía.

La trapacería lleva a los enganchones.
Ya desde la primera tanda empieza a perder las manos. Una simbiosis entre
toro y torero en cuanto a la emoción de la incapacidad. Rescato la correcta
aplicación de la dosantina; Ismael Martín acierta en querer así recuperar algo
de recorrido con el circular invertido. Estocada desprendida.
Nos preguntamos si el organizador de esta corrida sin sentido habrá salido
satisfecho o en todo caso al mirarse al espejo debe haber hecho una reflexión
sobre una más de sus ingenuas decisiones. Me inclino por lo primero, puesto que
la terquedad en imponer los gustos vulgares lo ciega.
Montalvo no debe regresar nunca más, calamitosa manera de celebrar sus 100
años, o al menos así vendían. Sería una burla que el próximo año cualquier
vocero empresarial afirme que Montalvo nunca les falla 😂.
Fue un disgusto haber tragado al Fandi casi un cuarto de siglo. Muy querido
como persona, pero ni cuando anduvo como líder del escalafón tuvo conexión con
el aficionado de Lima. Han tenido que pasar muchas tardes para que el paisano
de Maduro comprenda a una plaza de primera y con la poca solera que aun queda
en Acho, no se debe venir con el libreto de las portátiles. Al menos ya no
pidió el sombrero de chalán para su burdo actuar. De todas maneras las
limitaciones se lo devoran, como con el toro de Partido de Resina que lo puso
en su sitio tras el bochornoso tercio de banderillas.
EnriqueCN

















