Peña Taurina Tendido 10

jueves, 29 de octubre de 2026

VICTORINO TRIUNFA SIN NECESIDAD DE DESPOJOS - ¿MARCÓ UN ANTES Y UN DESPUÉS EN ACHO?

 

Fiereza y seriedad de Mocito.

Créditos de las imágenes: José Carlos Arata.

Quizás esta sea de las reseñas más complicadas que me toque redactar. Mi visión exigente en cuanto al juego que deben ofrecer las ganaderías de Aficionado (Cuadri, Prieto de la Cal, Dolores Aguirre, Escolar, Baltasar Ibán) entra en conflicto con el nivel de impacto de ver por primera vez Acho a los toros de Victorino Martín. Es que es una ganadería fetiche de Madrid, y Victorino sabe que es lo que tiene y a donde lo lleva, a diferencia de las antes mencionadas que uno de sus principales atractivos es la impredecibilidad. La valla es tan baja en América que disfrutar de dos toros con ciertas gotitas de casta y otro fiero, nos da sensaciones únicas que se terminan mezclando con la pasión que le tenemos a nuestra plaza por el sentido de pertenencia.

Sin duda que es un delicioso ejercicio dialéctico en donde se enfrentan lo emocional y racional. Ya unos días después termina ganando lo segundo, y los sentimientos se transforman en imágenes mentales de aquella tarde, de las cuales con el tiempo solo sobreviven algunas que formaran parte del inconsciente colectivo de los aficionados que estuvieron presentes aquel 25 de octubre en el Rímac.



Mocito en el campo.


Mocito en la arena de Acho.


Aun sin abandonar el corazón, lo acontecido el domingo consideramos que puede marcar un antes y un después en el aficionado limeño. Hay un sector ávido de conocimiento, que busca el renacer de la Plaza para que sea referencia internacional, aprovechando el bache que sufren las principales plazas de los países americanos. Lo que vieron el domingo los marcará de por vida, al fin saborearon más de un puyazo en algunos ejemplares, y tuvieron el deleite de ver (sabe Dios después de cuantas décadas) un toro arrancarse desde los medios del ruedo hacia el caballo. La casi nula mansedumbre, la seriedad de sus cornamentas astifinas, lo definidos que iban desde un inicio al capote. En general fue de esas tardes en donde un aficionado americano está cien por ciento metido en la lidia, no se aburre ni come pipas ya que todo gira alrededor del toro y no hay que perderlo de vista.

Se exigían y aplaudían las entradas al caballo, ósea desaparecieron esos aromas en donde el picador es un canalla maltratador. Algunos ejemplares se fueron aplaudidos, pero no por la nobleza boyante que ha malacostumbrado a los públicos en este lado del charco, sino por reconocer lo que es un toro encastado y los atributos que conlleva la casta, en especial la fiereza del quinto. ¿Se imaginan los siguientes años un fin de semana torista en Lima? Si realmente Victorino envía otro encierro y se suma algún hierro como; Cebada Gago, Flor de Jara, Los Maños, Juan Luis Fraile, Partido de Resina, Saltillo, Arauz de Robles, Peñajara de Casta Jijona, estaríamos hablando de cosas mayores y consolidando a Lima como un reducto de aficionados que saben apreciar la lidia, lo cual quedó demostrado el domingo en donde los asistentes pasaron la papeleta con nota aprobatoria.

Dejando de lado el romanticismo, lo que trajo Victorino dejaba inicialmente mucho que desear; alguno vareado y otros terciados, pero entendemos que no puede traerlos antes para que se recuperen, es lo que hay. Reatas de gentilicios, música y una poco conocida como la del sexto. Llamaba la atención que el encierro estaba claramente en puntas, algo también atípico en América.

He tenido el privilegio de haber presenciado en vivo casi una decena de corridas de la A coronada y otras de Adolfo, la mente inmediatamente te obliga a generar comparaciones. Esta corrida la pondría dentro de las más flojas que he visto, porque era un claro encierro para plaza de segunda, y por lo general me ha tocado ver a los grises en escenarios de primera categoría. Por eso tampoco debemos creernos el cuento, sino siempre esperar más y más de estas ganaderías, es así como los aficionados más sapientes las juzgan tarde tras tarde.


Corrida con mucha expectativa. En las horas previas en todas las terrazas del Jirón Hualgayoc se organizaban tertulias sobre lo que podría acontecer. Es que de eso se trata la Fiesta de los Toros; lo extraordinario (fuera de lo ordinario o cotidiano) termina alimentando el alma. Los aficionados se preguntaban si la terna estaría a la altura, en especial el peruano. Para otros la preocupación radicaba en el criterio del Presidente de plaza y su asesor, y en la labor de los picadores y subalternos. El ejercicio mental estaba en marcha, lo accesorio vendría a ser el rancho y las bebidas, y todo lo descrito líneas arriba eran los elementos que nos indicaban que al fin estábamos ante una corrida de toros.

Tarde muy nublada, no se apreciaban los cerros detrás del San Cristóbal. Para los que nos sentamos en Sol eran condiciones perfectas para concentrarnos en la tarde sin las molestias del astro rey. El ruedo volvía a mostrar las deficiencias del día anterior. El streaming y sus cámaras se adelantan al paseíllo y salen las cámaras a la arena para enfocar el momento en que se abre la puerta del patio de cuadrillas. Uno de los caballos se enreda en los cables de la retransmisión. Suena Gallito, la terna recibe los aplausos de la plaza, como debe ser siempre que uno de luces se atreva a enfrentar estos hierros que no son monjitas de la caridad, y encima hacerlo cruzando el charco en un coso que no da ni quita nada hace medio siglo.


Garrido del Puerto camino a Sol a entregar su capote de paseo.

1)      GALO N°44

Primer Albaserrada en el ruedo limeño.

Puede venir de la familia de los gentilicios, nos recuerda a los Galochos. Se define de salida buscando los vuelos del capote.

Se arranca de largo al caballo luego que el Moreno lo haya dejado en suerte adecuadamente. Puyazo bajo que rectifica en la yema, desplaza al caballo hasta las tablas. Esperábamos una segunda entrada y el Presidente nos roba el tercio de varas.

Cae abajo el puyazo.


Rectifica el puyero. Galo empuja. 


Se emplea mientras el caballo es desplazado hasta tablas.

Citando con los pechos hubiéramos visto una mejor pelea.

Alonso Mamani en la brega del segundo tercio, Galo le busca el cuerpo mientras este lo quiere colocar. Corta mucho el viaje por ambos pitones. No pierde la fijeza de salida.

Morenito siempre al hilo del pitón durante la faena de muleta. Busca expulsar a Galo luego de cada muletazo. Jaleos luego del pegapasismo.

Derrote, falta de mando de Morenito.

Por naturales Galo lo obliga a reponer mucho terreno luego de cada pase. Vuelve con la derecha y se alivia con la sana distancia.

Pincha, estocada caída. Quiso venderlo como alimaña y de esto Galo no tenía absolutamente nada. Aplausos en el arrastre al primer Victorino en correrse en el bicentenario ruedo de Acho.


Pinchazo con toda la muleta cubriéndole la cara. Malos vicios.


Nuevamente el mismo defecto.

Se aprecia estoque caído.


2)      MINUETO N°63


Clásico nombre en la ganadería. De cara imponente, pero cuerpo de cortejano, con los riñones hundidos como liebre. Negro de capa, esos que antiguamente hacían sudar frío a los coletas. Fijo en el capote de Román.

Colocado a significante distancia para la máxima prueba de bravura. Se recoloca delante de la segunda raya y se arranca buscando peto, felizmente el caballo estaba lejos de la primera, casi en tablas del tendido 8. Palmas.



Citar de lado desluce la suerte, y exige sin sentido al toro. Hay que hacerlo dando los pechos.

Otra interesante distancia para la segunda entrada. Joseph Rojas intenta levantar el brazo para citar. Las cuerdas caen traseras casi en el costillar, rectifica. Gracias Román por mostrar que Minueto no ofrece mucha pelea.





Carnicería en las costillas

Primer par de banderillas en la cara y arriba. Minueto corta mucho por el pitón izquierdo. Brindis de Román al presidente colombiano a través de los micrófonos.


Arboladura que no se ve en esta plaza.


Feos derrotes en la muleta, pegando incluso tornillazos. Se alivia Román y ni intenta hacer el esfuerzo de cruzarse. Faltó oficio.

Inicio de castigo.

Pedía machetazos de castigo.

Estocada atravesada que hace guardia. Suenan las matracas. Descabello.




Recoge la mano izquierda sin sentido. Al aliviarse saltando a la izquierda es que el ángulo de entrada del estoque cambia.


Candidato al sablazo de la temporada.


3)      VARONES N°17

Hermosa Estampa.

Ovación en la salida, guapo pero le falta cuajo. Según los datos puede que haya sido un error y venga de los VERONES, indultado uno en Algeciras hace ya unos años.

Solo cumple en varas, se encela en el peto y se lleva la vara al salir. Galdós y el Presidente nos vuelven a robar la suerte más bella con el cambio de tercio. Luego él mismo se arrepentirá, no es primera vez que le sucede.

Va con la cara alta en los rehiletes, todos reunidos y arriba. Brindis del torero a su familia.

Inicio doblándose y el Victorino acude. Nobleza que Galdós aprovecha para hacerlo pasar. Siempre el muletazo hacia afuera.

Pico, enganchón, pico, enganchón. Fuera de cacho. Derechazos sin mando que lo obligan constantemente a reponer terreno. Varones nunca perdió la fijeza, y a mitad del embroque le va dando avisos al torero que no puede con él.

Estocada caída. ¡Suena al fin un aviso en lo que va de feria! Petición de premio a la emoción de la incapacidad que no es atendida.

 

4)      PORTEÑO N°41

 

Veleto de encornadura. Otro nombre muy común en la ganadería, muchos Porteños de ovación en plazas de segunda y tercera.

Primera vara arrancándose de largo. Puyazo caído que el picador rectifica. Para la segunda entrada, Porteño es colocado casi en los medios. Cahuantico levanta la vara para citar y Porteño no lo duda, lo coge en la yema, la plaza se emociona. ¡Viva la suerte de varas bien ejecutada! Palmas por 40 segundos para el picador.

En banderillas el primer y tercer par de Mamani en la cara y arriba.

Ya con la pañosa Morenito demora en encontrarle los terrenos. Siempre colocado al hilo y los muletazos hacia la periferia. Abusa del medio pase.

Busca aliviarse al natural y es desarmado. La banda no deja de tocar a pesar de esto. Nuevamente es desarmado sin haber arriesgado mucho mientras citaba retrasando la muleta, ahora sí paran la música.

Es descubierto por no cruzarse y se lleva una voltereta. Jaleos a la emoción de la incapacidad.

Tres pinchazos, estocada caída del lado contrario. Dos descabellos y sonó el primer aviso.

 

5)      MOCITO N°15

 

Largo de cuello, ligeramente ensillado, serio de cara, astifino. De reata con ovaciones y aplausos. Román ya había matado uno. Con unos kilos más para terminar que remate sería un torazo de trapío imponente.

Se revuelve por el izquierdo y hace el avión por el derecho.

Gracias Román por colocarlo a distancia en el caballo. Rogelio Silva empieza a mover al caballo, se siente picador, imitando a los de oro que pican en Las Ventas, Vic-Fezensac, Céret y 3Puyazos. Tardo Mocito, se le acorta la distancia, ahora más cerca de la segunda raya. Casi se cae el picador, pero recupera el balance, Mocito empuja por el izquierdo, pero sin mucha fuerza. Protestas de nuestra parte por privarnos de una segunda entrada.

Garrido clava arriba las banderillas, pero falla en el tercer par.

Al natural Román aguantando las embestidas. Suena la música pero debido a las protestas él la manda a callar. Que felicidad que los toreros respeten más la plaza gracias a estos detalles.

Gran recorrido por el derecho de Mocito, derroche de casta y planeando. Nueva serie por la derecha aguantando la feroz embestida. Mucho se cruza Román, ya era hora, sabe que si se descubre Mocito no lo va a perdonar.

Hay intenciones de mandar en la serie de naturales. Comprometido de Román, al fin después de años.

Falla en el primer intento de matar ya que Mocito resbala por el ímpetu y el mal estado del ruedo. Cinco pinchazos. Entera desprendida. Suena un aviso.

Mocito se va ovacionado. No hay quinto malo.

 

6)      MUCHO VINO N°60

 

De la familia de los “Muchos”, aparecen muy pocos como MuchoPan o MuchoFrío. Sabrá el ganadero si están emparentados con la reata de las “Muchas”. Abierto de sienes. Difícil de fijar para Galdós.

Le pegan en varas. Al menos fue colocado en suerte. Pares de banderillas arriba y reunidos, mucha exposición en los rehileteros.

Ya en la muleta el torero abusa del perfil, se le notan los nervios, perdido por su falta de experiencia con el hierro. Es desarmado. El toro continúa fijo, lo hace pasar un mal rato a Galdós en el sentido que se lo hace ver perdido y sin ideas.

Media estocada caída. No hace efecto, entera caída. Tres descabellos.

 

La mayoría de los asistentes se sienten satisfechos, han visto una tarde única en la plaza de sus amores. Se cae la mentira que se necesitan trofeos para calificar el éxito de la tarde. Es que la casta no se mide a través de las orejas, sino de las emociones indómitas que transmite un toro de lidia.

Con 50 kilos más, este encierro era de presentación para aplaudir, hubiera hecho pasar por la calle de la amargura a todos. Ninguno manseó, nunca se fueron sueltos a terrenos de mansos ni se rajaron, siempre fijos a los engaños.

Destacable lo de Román con el quinto, gracias a Morenito por enmendar y dejarnos gozar de un segundo puyazo en el cuarto. A Joaquín recordarle que hay que picar los toros y son estos encastes los que te ponen a rodar, no fue un fracaso sino una ventana de conocimiento para conocerles las teclas y volver a pedirlos.

Mocito era de los toros que valen un cortijo. Era para disfrutarlo por una segunda vez en el caballo. Nos trajo a la memoria algunos toros Vencedor, Belicoso, Pescadilla, Saleroso, que pasaron a la historia reciente. Complicado que no se lleve el Escapulario de Plata. Cuesta creer ver un toro fiero en la arena bajopontina.

Estuvieron a la altura los subalternos, siendo eficientes y dejando los palos arriba. Destacó nuevamente Cahuantico a caballo. Se puede convertir en un gran picador, si es que ya no lo es. Hubiera sido interesante que vengan un par de picadores españoles, estas corridas son para lucir los animales y mover los caballos.

¿Se volverá Victorino una ganadería de culto en Lima si repite todos los años? Ojalá esta corrida haya sido el punto de inflexión hacia el resurgir de una afición pensante, que busca lidia total y se nutra de más festejos como este. Esperemos que no haya sido flor de un solo día.


Nuevamente mil gracias a José Carlos Arata por el material de apoyo.

EnriqueCN

miércoles, 28 de octubre de 2026

PETARDO REVIENTA GLOBO DE MONTAJE TRIUNFALISTA - Segunda Corrida de la Temporada 2026

 

Un adelanto de lo que sería la tarde. La casta por los suelos.

Créditos de las imágenes: José Carlos Arata.


Venimos repitiendo que de los principales cánceres del mundo del toro son los intereses, no solo económicos sino también personales. Acá entran los amiguismos o el mantener las relaciones sociales, sin tomar en consideración si el nivel de profesionalidad y calidad de trabajo son los suficientes como para que exista confianza entre las partes en pro de una fiesta íntegra.

¿Sigues creyendo que ser un reconocido torero te da el conocimiento suficiente para ser un referente ganadero? La historia demuestra que no, y es que para hacer una buena selección de reses debes tener la mentalidad de aficionado exigente. Es catastrófico seguir pensando como torero y como aquel que se viste de luces nunca deja de ser matador, pues la ruina ganadera está casi asegurada.

Si realmente lo que buscaban los esnobistas era congraciarse con una otrora figura del toreo rindiéndole pleitesía a él y toda su familia, pues montar un festival en su honor o hacerle un reconocimiento fuera de los ruedos hubiera sido lo más adecuado. Pero el entrar en los terrenos de la lisonja (sabe Dios con qué intereses) para terminar exponiendo al Sr. Gutiérrez Moya a un petardo, es muy irresponsable por no decir una tonta manera de estrellarse contra la pared.

Seamos claros, esta ganadería no hay por donde cogerla. Que continúen en rejones, pero a pie no tiene sentido. Lo advertimos en nuestro análisis preferial; esto se lidia a pie con poco éxito en España, encima viene de 5 sementales, disparejos totales, pero compartieron la falta de casta.

¿Responsables de la hecatombe de tarde? La empresa en general, ya aquí no solo es cuestión de las lumbreras de veedores que manejan, sino su actitud clavelera de congraciarse constantemente con ciertos personajes “taurinos” (que de aficionados no tienen nada), como si esto fuera una carrera de constante arribismo. Resultado; seis birrias que se fueron matraqueadas.

Pero para variar entran al terreno de la necedad y no salen a asumir sus errores y horrores. Todo lo contrario, al mismo estilo de un toxicómano que se niega su vicio, se les activa una paranoia en donde la responsabilidad es del otro. Toca crear un enemigo, armar un muñeco del porqué a pesar de su Positivología, pues el universo no conspiró a su favor. Es que la culpa es de Keiko, a no perdón, el cuco esta vez son los que conforman la porra. Ni Freud los entendería.

No bastaba con esto, había que aguantar a una terna poco atractiva. No dudamos que la temporada pasada David de Miranda nos dejó sensaciones de mucho gusto, por lo que algunos esperábamos que la categoría que viene adquiriendo se refleje en el ruedo con ese encimismo tan depurado. Nos equivocamos, quiso imitar al apoderado, ejecutando un Poncismo que no le asienta. Una decepción. Fernando Adrián; siempre vulgarón y contorsionista, Rufo; un partidario más del Destoreo moderno, aquel de empalmar (no ligar) los muletazos en redondo siempre citando con el pico y escondiendo la pierna de salida. ¿Alguno de estos tres es torero de Lima? ¿Viene de un temporadón o Acho le debe algo? Entonces, ¿Cuál es el afán de sacarlos a saludar? Ahí radica la falta de criterio de la masa, el domingo pasado también. Épocas del hombre masa.

El terrible estado del ruedo,

Falta la guinda del pastel, una demora de casi cinco minutos para parchar los huecos del ruedo que demuestra estar en un estado calamitoso. No sabemos las causas o como lo tratan, pero desde el tendido y bajo nuestra visión ignara del tema, solo apreciamos sectores extremadamente húmedos y otros muy maltratados. He ahí la protesta, pero es que nadie menciona el tema, seguro en esos cinco minutos pueden salir a comprar alcohol y asegurar el jolgorio.

Tarde nublada, con algunas gotas que chispearon. Menor asistencia que el domingo pasado. Fuera del cartel de pitiminí, insistimos que los sábados en esta época del año son días muy complicados para darle prioridad a una corrida de toros. Se comprende la programación de novilladas, festivales y quizás para un fin de semana de cierre de feria ya que comercialmente es práctico ofrecer un mini abono, pero el domingo es el día de costumbre para dedicárselo enteramente a los toros.


 

1)       BOLILLLERO N°2        HIERRO CARMEN LORENZO


 

Componiendo la figura.

Suelto de salida. Muy fijo al embestir en el capote, pero con esa nobleza sosa.

Adrián no lo coloca en suerte para el caballo, que novedad como estos coletas normalizan desentenderse de la lidia. Se arranca al caballo de puerta ubicado en el tendido 13. Pierde las manos debajo del peto. Cambio de tercio y animal crudito sin picar, menudo inicio de tarde.







Era para que pise la arena y ahí reciba toda la ovación y cariño del público.


Sin complicaciones para los rehiletes por ambos pitones, no hay cuarteos en exceso para parear por parte de los banderilleros.

Brinda Adrián al Niño de la Capea. Este sí es el momento para los aplausos y reconocimiento. Empieza el reportorio de la ordinariez; en los medios de rodillas. Los antiguos contaban que solo en las misas había que arrodillarse.


Vulgaridades jaleadas.


Alivio de la sana distancia.


Descargando la suerte al esconder la pierna de salida.



Perdiendo las manos ya que el matador aun no coge el tranquillo.


Infaltable culerina.



Hacia afuera, el toreo es hacia adentro del cuerpo, osea detrás de la cadera.

1.Citando en modo contorsión.

2. ¡Que viva el Jaarte!

3. Sin comentarios.

El abuso del perfil.


No hay gas en el Murube, se queda sin combustible. Adrián y su repertorio de destoreo, pico y el muletazo hacia afuera. Nula emoción en los naturales. Trallazo tras trallazo en la última tanda. Aburre y se escuchan pitos. Estocada trasera y tendida, toca descabellar.



¿Saben que taparle la cara es demérito en la ejecución de  la suerte?

Trasera y tendida.


2)   OLVIDADO N°5            HIERRO EL CAPEA

 


Escurrido de carnes, y al parecer se les pasó la mano con la escofina.


La puya casi en la paletilla izquierda.


Rectificó.

Bien colocado para la suerte de varas. Puyazo bajo y suenan las matracas. Se va apagando en banderillas, un par muy traseras.

Inicio sin probaturas, directo en muleta. En la segunda tanda de Miranda es poseído por el espíritu de Ponce, ósea citar abusando del pico trayéndote el toro hacia adentro.

Vertical para girar sobre los talones apoyándose en el pico.


Aprovechando la embestida.

Más pico. Según Ponce esto es el paradigma del valor.


¿Cuántos buses entran ahí?


Luego de citar de culo.

Verticalidad que se desluce por el abuso del pico.


Continúa tirando líneas, siempre al hilo del pitón. Ósea Destoreo. Cambio de mano a la izquierda, lo lleva tapadito, más recursos innecesarios. Abusa del perfil en terrenos cortos.



Telonazo que ciega al toro y es un disparo al aire si pega el derrote.


Estocada ligeramente tendida que no hace efecto. Tres descabellos.

 

 

3)  JICARÓN N°10             HIERRO EL CAPEA


 

De proporciones armónicas, pero es un pequeñajo. Se emplaza para luego salir suelto. Acusa una aparente cojera, defecto muy común que puede ir atenuándose con el transcurrir de la lidia ya que pueden ser calambres. Mucha demora en el cambio de tercio, gritos de ¡Otro juez!

Bien colocado por Rufo para recibir el primer castigo, señalizado en el sitio, pero pierde las manos al salir. Mientras la cuadrilla cumple con el segundo tercio, Rufo ya está con la muleta y el simulado listos, un desentendido total de la lidia.


Manierismo para la foto.

Ausencia de mando y es desarmado.


Oda al toreo posmoderno. Pico y escondiendo la pierna de salida. Embestida de muñeca chochona, que Rufo sabe dosificar. Ausencia de mando en los muletazos. Empiezo a sentir pena por el novillito, pero recuerdo las palabras de Bergamín “Tenerle compasión a un toro es insultarlo”.

Rufo ahora perfilero en exceso, dando cuartitos de pase. Dos pinchazos en hueso. Media estocada y un descabello.


Pinchazo. Si te alivias en demasía no vas a poder hundir el estoque.


El Juli ya tiene heredero para su Julipié.


4)   MONTECILLO N°25                  HIERRO CARMEN LORENZO


 

Embarca para arriba pero el Murube se pierde abajo. Cosas del Orinoco.


No se quiere quedar atrás Adrián y lo coloca a buena distancia para que se arranque al caballo. Bajonazo infame del picador. Sube el nivel de protestas al exigir una segunda entrada. El juez parece antitaurino, nos quiere robar el tercio de varas. Un trámite las banderillas.

A toro pasado.


Bajonazo casi en el costillar.

Inicio de muleta por culerinas. Segunda Oda al toreo posmoderno. Suena a copiar y pegar, pero el repertorio es el mismo; pico y escondiendo la pierna de salida y se tiran las líneas.

El Jaarte que jalea el ignaro y profano.

Culerinas ayudadas 😂


Empezamos a tirar la línea.

Y sigamos escondiendo la pierna de salida.


Pierde las manos el novillo. Empiezan las contorsiones de Adrián por naturales. Pitos. Luego se mete en la oreja para extraer pases, pero en este punto ya nada tiene sentido y el público pide que abrevie.


Todo un Yogui con ese torso tan flexible.

A veces falla el cambiado por el culo.

Que sigan las culerinas.


Pinchazo, luego pinchazo hondo. Estocada un pelín trasera. Descabello. Casi trece minutos y el juez se olvida del aviso.

Cara del animal totalmente tapada.


5)   JICARÓN N°15             HIERRO EL CAPEA

Más hechuras de Domecq que de Murube. No hay hocico de rata.

Horrible arranque de mansedumbre luego que de Miranda fue a buscarlo.


Va al relance.


Mucho calamocheo en el peto. Carnicería por parte del picador, le da de alma incluso apoyando el peso de su cuerpo encima de la puya. ¿Esto no debería merecer sanción?

En banderillas muy reservón por el pitón derecho y con la cara alta. Pueblerino inicio de rodillas. Jaleada esta vulgaridad, el juez concede la música, lo cual conlleva a protestas con todo sentido porque no es suficiente para merecer tal premio. Otra más del señor juez y su asesor.



Primera zancadilla, un aviso del toro.


Descarga la suerte, escondiendo la pierna derecha y citando como aprendiz.


Consecuencias de lo anterior.


Es prendido dos veces. Es que los animales cogen sentido si te dedicas a hacerles tonterías delante de ellos. Pegapasismo ultraderechista. Los tendidos de Sol piden abreviar.

Estocada caída que es escupida.

Telonazo en la cara.


No está en el sitio.

 

6)   IGNORADO     N°20    HIERRO EL CAPEA


Intenciones de salida contraria del novillo. Notable pitón izquierdo al embestir, por el derecho aprieta mucho.


Horrible puyazo trasero. Luego pasa a dolerse en banderillas. La tarde estaba muy pesada en los tendidos, es muy entendible la frialdad del público ante la ausencia de casta.



Rufo muy perfilero en su faena. Naturales sin sentido solo para sobarlo, trapazos. Todo transcurre en los tercios del Tendido 7.


Totalmente fuera de cacho.


Y a vaciar la embestida lejos del cuerpo.


Pincha. Estocada caída. No recuerdo si termina descabellando, que pereza tomar nota de todo esto, pero tardes así también son necesarias.


Sí hubo descabello.

 

Infumable espectáculo en el regreso de las retransmisiones desde la Plaza de Acho, primera vez por el streaming. Vergonzosa bronca en el Tendido 15. Gesto repudiable de Fernando Adrián para pedir la marinera (o quizás huayno), vicios de pueblo que seguramente cogió y cree que son válidos en Lima. Más bien es una falta total de respeto.

Esperemos no ver a dos de estos matadores en mucho tiempo, a menos que lo merezcan por sus temporadas, pero en la actualidad no ofrecen nada. Tampoco esta ganadería, otra más a nuestra lista negra, se le recordará por tremendo petardo.


Nuevamente mil gracias a José Carlos Arata por el material de apoyo.


EnriqueCN